Luciana Lasus posted by

Casi todo lo que hay que saber de nutrición después de los 40

Casi todo lo que hay que saber de nutrición después de los 40

“Ya te va a llegar”, decía mi abuela, “son los mejores años de tu vida” me dice mi madre, mi hermana a los 15 calculaba que ella cumpliría 25 cuando yo cumpliera 40, “es evolutivo” te dicen los más delicados, “estamos grandes” (veteranas en realidad), dicen mis amigas… el tema de la edad siempre es tema de conversación entre nosotras y está bien que así sea!

La llamada crisis de los 40, como soy ansiosa me llegó a los 39. Será que uno llega al promedio de la vida y mira para atrás y adelante. Evalúa qué hizo, donde está, qué quiere cambiar, qué no quiere tocar, etc, etc, y un largo etc. Crisis superada y entrando en mi cumple 41, comparto con ustedes algunos aprendizajes que me dejaron estos años de vida y profesión respecto a los hábitos que hay que mantener o cambiar cuando llegamos a la cima de la vida.

Aprendí que no se puede vivir restringiendo calorías, que lo que funciona para mi no funciona para otro y claramente que los esfuerzos por tener un resultado deseable, producto de la relación comida/peso, son mayores de los que se necesitan a los 20.

También que hay que aceptar el peso posible, aunque no necesariamente coincida con el deseado, por ende, aceptarme con la genética y otros condimentos como estrés, cambios hormonales, embarazos, lactancia (de los mejores momentos de la vida), pero que dejan secuelas por cierto.

Entendí que si sacar algo de la dieta por completo me altera el humor a un punto que es riesgoso para quienes conviven conmigo, entonces ese no es el camino. Aunque sea lo más eficiente, si sin harinas soy peligrosa, entonces es preferible buscar el equilibrio para encontrar una estrategia que funcione mejor.

Aprendí también que pasarme de cafeína no me ayuda, es decir, antes podía tomar mate, café, té, refresco oscuro light y no pasaba nada, hoy si los sumo puedo desvelarme de forma improductiva (ya que al otro día necesito recuperar el sueño).

Creía que dormir era sólo una necesidad de “vaga”, ahora me vengo a enterar por investigaciones científicas que relacionan los horarios con las hormonas, incluso hay una dieta que se basa en esos ritmos y que es la única que recomiendo (además del cambio de hábitos obvio). Que cada uno tiene sus momentos de lucidez, rendimiento físico e intelectual y hay que conocerlos. Antes lo intuía, hoy lo sé. Encontrar tu momento del día para hacer deporte es fundamental, yo no puedo correr antes de las 11 am, me destruye, y si lo hago después de las 19 horas me siento como la mujer maravilla. El mismo ejercicio a la hora adecuada es 200% más eficiente…y necesario! Encontrá tu momento del día para sostener el entrenamiento en el tiempo.

Hacer un alto en el trabajo y saber qué comer o tomar, condiciona tu rendimiento. Dicen los expertos que un coffee brake a las 3 horas de comenzada tu jornada y de no más de 15 minutos es lo adecuado. Vos ves la hora y adaptas a tus posibilidades laborales, pero acá aplica el parar para seguir andando…

El desayuno es tan vital como el aire. Lo dicen todos los profesionales y en teoría estamos todos de acuerdo, siempre lo hice, lo mantengo y lo respeto. Si salgo muy apurada me llevo una fruta, un café con leche o cereales. En serio, no sacarías el auto sin nafta del garaje, ¿por qué salir sin desayunar?

Como pregonera del Smart Eating y considerando el tiempo como un commodity poco abundante y muy apreciado, la organización me ayuda cada día más. Planes de menú, listas para ir al súper, freezer amigo, frutas y verduras lavadas, cortadas, etc, todo eso me da tiempo para mí.

Invertir en vez de gastar: los utensilios que uso en mi cocina y viandas de mis hijos, son inversiones. Antes gastaba más en ropa hoy priorizo este rubro.

Además tener libros de cocina de autores que me gusten, además de leer sus blogs y sites, por supuesto. Si no está en la red no existe, pero me emociona abrir un libro de recetas. Me motiva a cocinar en casa y eso está muy bueno. Si lo tuyo no es cocinar ni un huevo duro, entonces ir por lo menos industrializado y simple, dos o tres verduras y algo al horno o comprado en una parrilla por ejemplo.

Ponerle onda… y condimentos a la comida, es la estrategia para comer rico sin agregarle a la comida las miles de calorías de los alimentos más deliciosos. La mezcla de harina, azúcar y manteca es simplemente irresistible pero como no podemos incluirla diariamente, la vuelta posible es por el lado de especias, condimentos, formas de cocción que conserven las texturas: el wok , la plancha grill y el silkpad son grandes aliados para cumplir con esta premisa.

Cuando salgo a comer afuera está bien claro: no pago por algo que puedo hacer mejor en casa. Prefiero comida honesta, simple y de buena calidad, o una “experiencia” que me sorprenda. Si no sorprende no vale la pena.

Si como afuera seguido, entonces evito el pan, el vino o el postre: elijo uno u otro. El delivery es cada vez menos recomendable salvo excepciones.

Y ahora a disfrutar… el camino de comer con placer y por placer sin abusar, consientes del hecho, con la mejor materia prima posible, en familia y a la mesa todo lo que se pueda. Con amigas en lugares lindos que acompañan esas charlas eternas o de viaje claro, de las mejores inversiones si las hay. En vacaciones con la parrilla a disposición para alojar variadas opciones.

Disfrutar del equilibrio, encontrar los grises, que no es fácil en general pero en la comida se puede lograr para que las consecuencias sean sólo positivas y poder sentir que estamos bien plantadas en el camino después de los 40, con más energía y experiencia que a los 20, plenas, felices y dejando huellas.

Luciana

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