Noticias posted by

¿Alimentación Moderna?

¿Alimentación Moderna?

¿Tenemos motivos para decir que la comida de ahora es peor que la de nuestros abuelos? ¿La industrialización de la comida nos está envenenando? ¿Qué dieta es la mejor? ¿Consumir comida ecológica es más sano? 

Éstas son algunas de las preguntas que aborda el español José Miguel Mulet, en el libro “Comer sin miedo: Mitos, falacias y mentiras sobre la alimentación en el siglo XXI”.

El autor, es doctor en bioquímica y biología molecular por la Universidad de Valencia y en esta publicación se propuso analizar la alarmante información que circula en internet y las redes sociales acerca de la alimentación y los peligros que deberíamos sortear.

“Todos recordamos noticias de que tal alimento que comemos todos los días es cancerígeno, tal aditivo causa no sé cuántos problemas o que la comida de una determinada cadena de comida rápida está contaminada con carne de otro animal”, comenta Mulet en la presentación de libro en su blog “Tomates con genes”.

A esto, dice, se suma la paranoia mundial que surge con las noticias que alertan, por ejemplo, que la leche es tóxica y que la reciclan si caduca; que los transgénicos son cancerígenos, o que corremos peligro con los restos de pesticidas que quedan en frutas y verduras… la lista es larga y da miedo.

Frente a este caos anti nutritivo, el experto arremete y asegura que “nunca hemos comido mejor y más seguro, y eso no va cambiar a pesar de nuestros miedos”. Para él, decir que queremos comer sin química o sin genes es aberrante desde el punto de vista científico y absolutamente imposible. Porque, lo importante, destaca, es que la nutrición no es una cuestión de alimentos buenos y malos, sino de dietas equilibradas.

“Eso sí, es responsabilidad nuestra elegir bien y seguir una dieta”, subraya. En todo caso, se puede estar de acuerdo o no, José Miguel Mulet en los 8 capítulos más un epílogo sobre ¿Cómo será la comida del futuro?, entrega argumentos científicos para dejar de lado la paranoia, aprender a “comer sin miedo”, y dejar de creer tan fácilmente en todo lo que se publica. 

Otro ejemplo que destaca es que para él, la teoría de “la enzima prodigiosa”, que propone una dieta basada en las enzimas para curar y prevenir enfermedades con muchos vegetales, poca proteína, sin leche y agua purificada, es una burrada. 

”No existe ninguna enzima milagrosa. Al final lo que te dicen es que tienes que comer menos cantidad y más verduras. Eso también te lo digo yo sin necesidad de inventarme que hay una enzima por ahí haciendo cosas muy raras. Perder peso es una cuestión de disciplina, de comer menos o más equilibrado y, sobre todo, de hacer más deporte”, comentó en una entrevista publicada en la columna de “El comidista”, en el blog del diario El País.

Mitos y falsedades
Lo interesante también del libro es que enseña a detectar si los estudios sobre comida son fiables. Para ello, indica que uno tiene que revisar la revista que lo ha publicado, su impacto y con cuántas otras investigaciones se acompaña lo que se asegura.

”Muchos estudios dicen que tal alimento es bueno y luego se descubre que no, porque miraban un nivel de población que no era representativo, o lo tomaban de una manera que no era la habitual en la gente…”, advirtió en el blog de El País.

Para conocer cuáles son los mitos que aborda el investigador español, entregamos una muestra con los 10 principales aclaraciones que sobresalen:

1. La comida es más peligrosa ahora que en el pasado: Recomienda a la gente que coma de todo y sin pasarse con la cantidad. Más verduras, pescados y menos carnes grasas. Que coman de todo y sin miedo, y que no hagan caso de las manías que leen por internet: la comida actual es segura.

2. Los edulcorantes producen cáncer: En las dosis normales de un consumo normal, los edulcorantes son inocuos y totalmente seguros.

3. Hace mal tomar leche: La leche es un alimento perfectamente válido para cualquier humano, si no tiene intolerancia a la lactosa. No hay ningún problema con ella. “Ponle leche a cualquier mamífero adulto y ya verás como se la bebe la mar de contento”, dice.

4. Comer sólo cosas crudas es más sano: El crudivorismo es un disparate. Es una moda muy reciente, porque piensen que los neardentales ya cocinaban. Cocinar es la primera medida higiénica a la hora de enfrentarte a un alimento. Decir que los alimentos pierden propiedades es una media verdad. Algunos sí, pero otros las ganan.

5. El agua hay que tomarla baja en sodio: La cantidad de sodio que puedes tomar a través de cualquier agua es ridícula. La mayor parte del sodio que ingieres llega a través de los alimentos sólidos. Un trozo de pan tiene más sodio que 10 litros de agua del grifo.

6. La comida ecológica es más sana: La agricultura ecológica no es más que una agricultura adaptada a un reglamento que lo único que pide es que lo que se ponga en el cultivo sea natural. Eso no garantiza que sea más sana, ni mejor para el medio ambiente ni nada.

7. Los pesticidas son un peligro para la salud: Si se usan correctamente y en las cantidades adecuadas, son inocuos. Y no es que lo afirme él, es que lo dice un informe de la Unión Europea de este mismo año.

8. La industria alimentaria no es responsable del aumento de la obesidad: En parte sí lo es, porque para hacer los alimentos más apetitosos aumentan mucho el contenido en grasas y el contenido en azúcares, dos alimentos de los que no hay que abusar. Pero tampoco hay que obviar la responsabilidad del consumidor, la culpa es compartida entre el consumidor y la industria.

9. Si eres vegetariano no matas animales: No comer animales es respetable, cada uno come lo que quiere. Pero es un poco acomodaticio, cuando se come siempre se mata algún animal, aunque se sea vegetariano. Las plantas hay que protegerlas de las plagas, usar insecticidas, nematicidas o quitar terreno a la selva.

10. La dieta vegetariana puede ser equilibrada y sana: Siempre que incluya huevos y lácteos. El problema es cuando vas refinando y te haces vegano. Entonces debes hilar fino porque puedes tener carencias de vitaminas y aminoácidos.

Fuente: EMOL, GDA publicado en www.elpais.com.uy

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *