Noticias posted by

Dime cómo eres y te diré cómo comen tus hijos

Dime cómo eres y te diré cómo comen tus hijos

Los médicos especialistas en nutrición, obesidad y trastornos alimentarios apuntas sus estudios y consejos hacia el segmento que en el mundo entero se evidencia como el más vulnerable respecto de sus hábitos frente a la comida: los chicos.

Y lo más preocupante es que si los chicos tienen sobrepeso o sufren algún tipo de trastorno  alimenticio, los errores vienen con el “efecto arrastre” de los adultos y  sus propios hábitos a cuestas. En el marco del evento “no dieta” que todos los años organiza la doctora Mónica Katz, médica especialista en nutrición y directora del posgrado en nutrición en la Universidad Favaloro, esta vez lo dedicó al eje temático de los modelos de padres y su impacto sobre el riesgo de sobrepeso en los chicos.

“Los hábitos alimentarios se aprenden tempranamente. Y son los estilos familiares los que determinan nuestra manera de relacionarnos con la comida: facilitan o previenen el sobrepeso. Por eso, la obesidad es un asunto de familia”, explicó Mónica Katz. Y agregó: “Respecto de la alimentación de los más pequeños, generalmente funciona la famosa frase “de tal palo, tal astilla”. Por eso, es importante saber qué tipo de padre, madre, maestro, tío o abuelo es uno para hacer los cambios que sean necesarios para generar un entorno familiar saludable”.

Katz repasó para Infobae los cuatro modelos de padres y su impacto sobre el riesgo de sobrepeso en los chicos:

El padre / madre autoritario

Este tipo de padre es indiferente respecto de las demandas de sus hijos. Resuelve sin consultar con sus hijos. Establece castigos y reglas demasiado rígidas. Manifiesta poco afecto, elevados niveles de control y exigencia. Suelen exigir terminar la porción o restringen alimentos no saludables a su criterio. Ignoran las preferencias de los chicos. Este modelo se asocia al mayor riesgo de sobrepeso pues validan el dietismo.

El padre / madre democrático

Este tipo de padre se basa en la negociación. Responde a las demandas de sus hijos, reconoce y acepta su independencia. Explica razones y pone límites claros. El modelo de comunicación es comprensivo y bidireccional. Usan “división de responsabilidad”: ¿Qué se come? los padres; ¿Cuándo se come? los padres, ¿Cuánto se come? los chicos; Comer o no comer.  Con este modelo los chicos aprenden autonomía y autocontrol con la guía de los padres. Comen más variedad de verduras, frutas y lácteos. Tienden a ser  más delgados.

El padre / madre indiferente

Este tipo de padre no demanda ni se entrega a sus hijos. Actúa como si hubiese renunciado al rol de padre, no pone límites y es incapaz de brindar afecto. Hay falta de reglas, de contención. ¿Qué produce en los chicos? Alimentación excesiva, carencias, preocupación por la comida y obesidad.

El padre / madre permisivo

Este tipo de padre es excesivamente tolerante y receptivo de las demandas y argumentos de sus hijos. Tiene miedo de enfrentar a sus hijos. Es un sistema  de eterna luz amarilla, ambigua, donde los chicos deciden. Los chicos con padres permisivos presentan mayor neofobia y selectividad. Consumen menos porciones de frutas y verduras.

Hábitos en equipo

“Los chicos autorregulan su porción respondiendo a señales internas de saciedad, pero son susceptibles a las señales del entorno. Y allí debemos preguntarnos: cuando los chicos muestran señales de saciedad, ¿las observamos? ¿Las respetamos? Es importante no modificar el registro de saciedad de los chicos”.

“Los comportamientos de los chicos ocurren en familia. La familia es el contexto primario de afecto, aprendizaje y desarrollo. También es el espacio natural donde se aprende a regular la saciedad”.

Entre los más chicos es muy importante ofrecer una dieta variada e introducir nuevos alimentos pero sin presiones. Así se logrará reducir la neofobia, un miedo común entre los niños más pequeños a la incorporación de nuevos alimentos en la dieta. Se niegan a comer alimentos que no conocen y que no han probado nunca, a pesar de que son necesarios para su adecuado desarrollo.

La neofobia en los niños, principalmente en los más pequeños, es una de las causas principales para que tengan inapetencia. Por eso es tan importante no forzar a los niños a que coman un determinado alimento e intentar la incorporación de éste de manera gradual.

Si se introduce un determinado alimento nuevo al niño, y éste lo rechaza, no hay que dárselo  al día siguiente nuevamente, esperá unos días ya que el niño podría asociar una experiencia traumática – como vomitar, por ejemplo-  con ese alimento y esto haría que lo siga rechazando con más fuerza.

Hay que volver atractivos los nuevos alimentos. La temperatura también tiene que ser la correcta, ya que si estuviera un poco más caliente de lo normal o demasiado frío, sería la excusa ideal para ni tan siquiera probarlo.

Por eso es tan importante la actitud de los padres ante sus propios hábitos alimenticios: si el niño comprueba que comemos de todo y  que incorporamos variedad y calidad  a todos los alimentos, ayudará en la labor de introducirlos en su dieta.

“Las intervenciones parentales dirigidas a los hábitos de alimentación y  ejercicio de los hijos deben implicar el monitoreo de su comportamiento y reforzamiento positivo, pues esto se asocia a hábitos más saludables”

Ranking de palabras claves

Durante el evento surgió una especie de ranking de palabras claves para estimular  hábitos saludables frente a la comida y para así “soldar” conductas saludables entre el entorno familliar y los chicos:

Ambiente seguro

Porciones-plato

Alimentos caseros

Menú compartido

Comidas regulares

Ser modelo

Felicitar / valorar (verbal y no verbal)

Supervisar : hablar – preguntar

Reglas claras y firmes

Flexibilidad

No TV durante las comidas

No estimular a terminar el plato

Sostener el No

Manejo adecuado de las recompensas

No utilizar la comida como regulador de emociones

Confiar en la percepción de saciedad del niño

El niño sabe cuánto come

Autonomía

Clima de la mesa

Fuente: infobae.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *